Porque estuve preso

“Venid, benditos de mi Padre, heredad el Reino preparado para vosotros desde la fundación del mundo, porque tuve hambre y me disteis de comer; tuve sed y me disteis de beber; fui forastero y me recogisteis; estuve desnudo y me vestisteis; enfermo y me visitasteis; en la cárcel y fuisteis a verme.” Entonces los justos le responderán diciendo: “Señor, ¿cuándo te vimos hambriento y te alimentamos, o sediento y te dimos de beber? ¿Y cuándo te vimos forastero y te recogimos, o desnudo y te vestimos? ¿O cuándo te vimos enfermo o en la cárcel, y fuimos a verte?” Respondiendo el Rey, les dirá: “De cierto os digo que en cuanto lo hicisteis a uno de estos mis hermanos más pequeños, a mí lo hicisteis.” (Mt. 25).

La Pastoral Penitenciaria promueve el compromiso cristiano con el mundo marginal penitenciario, potenciando los servicios y personas que, como instituciones y miembros de la Iglesia Diocesana, trabajan en la Pastoral Penitenciaria.

Durante la etapa de privación de libertad la acción pastoral se desenvuelve buscando desarrollar los siguientes objetivos:

  • Favorecer un encuentro con Cristo que facilite decisiones orientadas a remediar el mal causado y promover el bien
  • Facilitar la vivencia del tiempo de privación de libertad como tiempo de Dios
  • Facilitar que los privados de libertad se involucren en proyectos de solidaridad y caridad

La acción pastoral ante la compleja realidad del ser humano privado de libertad quedaría incompleta concentrando unicamente sus esfuerzos en la prisión. Por ello también actúa en la prevención de las situaciones que conducen a la prisión a aquelllas personas con evidente riesgo de ello. Así la Pastoral colabora en la construcción de una sociedad mejor, previniendo el delito, y contribuye al establecimiento de procesos de redención y de crecimiento personal y comunitario fundados en la responsabilidad.

Asimismo su acción prosigue también en la salida y en el delicado momento del después de la prisión, apoyando la inserción de la persona en la comunidad mediante la creación de nuevas ocasiones de recuperación para cada situación personal y social.