Integración social

La Pastoral Penitenciaria solo alcanza su pleno sentido desde una actuación integral que contemple a toda la persona en su plenitud con la certeza de que para Dios y para la Iglesia nadie está definitivamente perdido.

Durante la etapa de privación de libertad la acción del área social de la Pastoral se desarrolla con los siguientes objetivos:

  • Facilitar la personalización del individuo, el descubrimiento de la verdad sobre sí mismo y acelerar su paso hacia la salvación
  • Favorecer los contactos regulares de los privados de libertad con sus seres queridos
  • Prever iniciativas que hagan más humanos los centros de privación de libertad y estrategias que los conviertan en lugar de redención

Fomentar asismismo iniciativas preventivas es también labor de esta área fomentando en toda la sociedad una renovación auténtica de mentalidad y la conveniente adaptación de las instituciones penales con las que la sociedad afronta la criminalidad, mediante la valoración serena de su funcionamiento y de sus finalidades.

La Pastoral ofrece a la persona que sale de la prisión un camino de rehabilitación y de reinserción positiva en la sociedad.

Y para ello favorece el desarrollo de entidades y empresas de integración laboral, fomentado la economía colaborativa y respetuosa con el medio, y anima e impulsa la reflexión de la sociedad entera en torno a la necesidad de la reinserción positiva.