• ¿Falta higiene en la prisión de Topas?

    Por Prensa

    Trasladan al hospital de Salamanca a un interno de la cárcel de Topas con una cucaracha en su oído

    Un preso del centro penitenciario de Topas (Salamanca) tuvo que ser trasladado este fin de semana al Complejo Asistencial de la capital salmantina al detectarle una cucaracha en el interior del oído. Según han confirmado a Efe fuentes sindicales de la cárcel, el interno acudió al médico penitenciario tras pasar una «mala noche» y fue en esa revisión cuando se le detectó el insecto.

    Por ello, el interno, del módulo 14 de Topas, tuvo que se trasladado a un centro hospitalario de Salamanca donde se le ha tenido que extraer la cucaracha regresando poco después al centro.

    El sindicato mayoritario en el centro penitenciario salmantino, Acaip, ha denunciado en diferentes ocasiones una plaga de cucarachas y ratones en la propia prisión, por lo que se han presentado denuncias ante la Inspección de Trabajo, en tanto esta anomalía afecta a su seguridad e higiene en el desarrollo de sus funciones profesionales.

    Algunas fuentes consultadas apuntan a una supuesta pérdida de calidad del servicio de limpieza con el cambio de la empresa concesionaria. Se habla por otras también de la posible deficiencia de mantenimiento higiénico de la celda por parte del algunos internos, lo cual es obligación de ellos y la de de los funcionarios penitenciarios sería comprobar que así lo cumplen, algo sobre lo que con frecuencia se vendrían a relajar habitualmente los controles, por falta generalizada de interés, apuntan.

Comentarios

  • Por Luis Ríos

    Con el asco que les tengo. ¡Argh!

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  • El peculio

    Por Redacción

    El envío de dinero al peculio de los presos se hace desde hace semanas a través de sucursal bancaria o por giro postal. Interior abre también ventanillas en las cárceles

    Las llamadas cuentas de peculio son depósitos bancarios abiertos a nombre de los diferentes centros penitenciarios en los que los familiares de los reclusos ingresan fondos para que éstos puedan hacer frente a pequeñas compras en el economato de la cárcel a través de una tarjeta monedero con un límite semanal de 80 euros o encargar adquirir objetos no vetados al demandadero.

    Este dinero llegaba hasta hace poco a los reclusos sin coste para sus familias y amigos. Sólo tenían que hacer una transferencia o ir a cualquier oficina de la entidad financiera que gestionaba las mismas y ordenar el ingreso. Sin embargo, el pasado 4 de abril, la Secretaría General de Instituciones Penitenciarias remitía a todas las cárceles una instrucción interna en la que informaba de que esto ya no volvería a ser así y que estos envíos gratuitos desaparecían para dar paso a los giros tramitados por la Sociedad Estatal de Correos y Telégrafos por 1,95 euros.

    Instituciones Penitenciarias se ha visto en la obligación de poner en marcha en los últimos meses dos nuevas formas de hacer llegar el dinero a las huchas de los presos. Para ello, ha emitido sendas instrucciones internas. La primera ponía de nuevo en funcionamiento las llamadas ventanillas de los centros penitenciarios, para que los familiares que acudan a visitar a los presos puedan ingresar en metálico cantidades en su peculio.

    Esta última decisión provocó la respuesta airada de los funcionarios de prisiones. Desde su sindicato mayoritario estiman que la medida va a suponer que, al menos, 300 trabajadores penitenciarios tengan que abandonar sus funciones “para acabar de cajeros", dicen.

Comentarios

  • Por José Leocadio Ruiz

    Una información que me ha sido muy útil. Gracias.

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